Mates, fotos con la estatua de Landriscina, cotilleo, masitas, agujas, gorros con ojos, nietos con abuelas, carcajadas, música del siglo pasado, y carnaval entre lanas. Todos condimentos en un nuevo encuentro de las tejedoras solidarias en un cálido Hall de Casa de las Culturas, en beneficio de la sala de oncología del Hospital Pediátrico.